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:: Gestión de Cobranza y
Recupero de Crédito |
GESTIÓN DE COBRANZAS EXTRAJUDICIALES - JUDICIALES
Las prácticas económicas contemporáneas, y específicamente el consumo masivo, ha tendido a la homogenización de las relaciones jurídicas entre los sujetos pasivos intervinientes. El instrumento idóneo para el proceso indicado, es el conocido contrato predeterminado y/o de adhesión, el cual, modificó sustancialmente la teoría contractual tradicional, regulada por el Código de fondo. Es a través de este medio, como se constituyen grandes carteras de clientes, técnicamente, deudores y acreedores, dinamizándose el proceso económico.
El ritmo vertiginoso del intercambio comercial ha creado este tipo de contratación, la cual permite celebrar distintas transacciones sin necesidad de realizar un estudio pormenorizado del deudor y/o fiador, agilizando con ello, el intercambio comercial. Como contrapartida, y desde el estricto punto de vista jurídico, dicho contrato constituye un "título" con fuerza suficiente para ejecutar el cumplimiento de la prestación, sin posibilidad de discusión de su causa, acortando por ello, el proceso jurisdiccional.
La modalidad contractual impide un estudio pormenorizado de la realidad de cada deudor en particular, y la transacción comercial se celebra en base a determinados objetivos que debe reunir el contratante tales como: capacidad de repago, no tener informe comercial negativo (VERAZ) y en el menor de los casos requisitos mas excluyentes, como ser propietario de bienes inmuebles, etc.
A su vez, la estadística indica que un segmento, más o menos determinable, presentará algún tipo de inconveniente durante el transcurso del contrato. Estas anormalidades, básicamente, se manifiestan a través de la demora en el cumplimiento de la prestación a cargo del sujeto pasivo. Las causas en la demora pueden ser objetivas y subjetivas, e inclusive, pueden existir desde antes de la contratación.
Dicha demora o tardanza en el cumplimiento, es técnicamente conocida como "mora temprana", y constituye una primera evidencia, que sugiere la posible asistencia profesional. Cuando estas situaciones se reiteran y la mora temprana se extiende, se deben comenzar las gestiones profesionales tendientes a la regularización de tales situaciones.
En este sentido y a diferencia de lo sucedido en la contratación, nuestra labor consiste en un reconocimiento pormenorizado de cada uno de los deudores. Ello implica, estudiar cada caso en particular, conocer la situación personal y patrimonial de los mismos, y establecer asi, la solución más acorde y conveniente en cada caso.
En la gestión profesional que ofrecemos, se combinan acciones judiciales y extrajudiciales, siendo la primera de ellas una etapa más y concomitante de la segunda.
Nuestra labor esta direccionada al resultado y la satisfacción del cliente, con seguimiento pormenorizado de cada uno de los casos y de los deudores.
Desde hace mas de una década que venimos trabajando con técnicas que nos han demostrado que la mejor cobranza es aquella en donde existe seguimiento y diálogo permanente con los deudores.
En este sentido, nuestra misión es contactar al deudor, registrar datos relevantes y trabajar a partir de los mismos. La cobranza surge del contacto regular, permanente y progresivo con el deudor, y a través de la misma, nuestra acción esta dirigida a generar el sentimiento de "problema" - "diálogo" - "solución".
Por ello, y a los fines de explicar brevemente nuestra modalidad de trabajo, dividimos la misma en dos tramos paralelos y constantes: EXTRAJUDICIAL - JUDICIAL.
Cabe aclarar que la gestión extrajudicial no cesa nunca, y la judicial, como se dijo, es simplemente una etapa mas de la actividad desplegada por el estudio.
La finalidad de nuestro equipo es recaudar y recuperar todo el dinero que sea posible, logrando asi la satisfacción del cliente. Nuestra función es recrear una solución satisfactoria hacia nuestro cliente.
A) GESTIÓN EXTRAJUDICIAL
La gestión extrajudicial, esencial para esta actividad, comprende tres etapas, a saber: Contacto - Negociación - Cierre.
1. Contacto. Conocimiento del deudor.
Esta primera etapa resulta ser una de las más importantes, cuando más tiempo se demore en contactar a los deudores, mas incierta se vuelve la expectativa de cobro (sea en el orden general o individual).
La expectativa de cobro a nivel general, es el monto ideal de recupero que posee el cliente. Por lo general, este importe se vincula con un porcentaje de la cartera pasiva asignada al estudio.
En esta etapa es fundamental recabar y ratificar todos los datos del deudor, teléfonos, domicilios, etc., ya que muchas veces, un acuerdo de pago puede ser inviable a priori, y después de un tiempo se puede concretar.
Por ello, en esta primera etapa de contacto, nuestra labor está orientada a conocer al deudor, esto es: saber de su situación económica, laboral y social y dejar debidamente asentado todos estos datos, para que al momento de negociar se posean algunos elementos para conocer a la contraparte. En suma, esta primera etapa, nos permite saber si existe o no voluntad de pago. La idea central, también, es que el deudor nos conozca y nos identifique inmediatamente.
2. Negociación.
Nuestra especialidad tiene como finalidad la satisfacción del acreedor y por ende nuestra actividad está dirigida a la integración total de la deuda. No obstante ello, el buen ejercicio de la etapa anterior, nos permite conocer la real situación del deudor, facilitando ello, el arribo de acuerdos duraredos, que contemplen la real posibilidad de pago de cada uno de los deudores, sea antes o después del inicio del juicio.
3. Cierre.
El cierre del acuerdo, en lo posible debe generar entre ambas partes, la sensación de "negocio". El deudor quedará satisfecho porque se lo comprendió y se le otorgaron parcialmente las facilidades que requeria su situación, y el cliente estará recuperando una suma de dinero que sin nuestra intervención no habría obtenido.
B) GESTIÓN JUDICIAL
Cabe destacar que más de diez años de experiencia en este tipo de juicios nos han brindado el dinamismo y eficiencia que requieren. Nuestras acciones, en caso de fracasar la actividad extrajudicial que paralelamente se realiza, se vinculan con la eficiencia de las medidas cautelares que puedan solicitarse en cada caso en particular, para impedir que el deudor se escurra del proceso.
Ello se relaciona con la gestión anteriormente descripta, lo cual permite conocer la existencia de bienes, empleo formal, etc.
Atento ello, y para optimizar nuestra labor, solemos manejarnos con distintas bases de datos que nos proporcionan elementos de carácter personal y patrimonial suficientes para conocer la viabilidad de la cobranza y su consiguiente posibilidad de recupero.